El que es buen juez por su casa empieza.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
El juez que toma, presto es tomado.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Jurar como carretero.
Juez mal informado, fallo desacertado.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Cada uno tiene su alguacil.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Juez airado, injusto el fallo.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
El que bien vive, harto letrado es.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Cazador, mentidor.
Juez que dudando condena, merece pena.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La justicia cojea, pero llega.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El cliente siempre tiene la razón.
La Justicia entra por casa.
Libro cerrado no saca letrado.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Adulador; él es tu enemigo peor.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.