Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Nada creas, sino lo que veas.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
A la mula vieja, alivialé la reja.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Al pan pan y al vino vino.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Septiembre, el mes más malo que el año tiene.
Nada contra la corriente.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Oír campanas y no saber dónde.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No fío, porque pierdo lo mío.
Más vale mendrugo que tarugo.
El que está a las duras, está a las maduras.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
La tercera es la vencida"
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
El que calla, otorga.
Una mentira puede matar mil verdades.
Mal se juzga al caballo desde la silla
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.