Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Ahullama no pare calabaza.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Una buena dote es un lecho de espinos
Mala noche y parir hija.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
La oveja de muchos, el lobo la come.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
A un bagazo, poco caso.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
No es quejido, sino que jode.
Buen pedidor, mal dador.
Contra gustos, no hay disgustos.
A la hora mala no ladran los perros
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Al rey muerto rey puesto.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El que necesita, te visita.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
En la necesidad se conoce la amistad.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Mi secreto, en mi pecho.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
A cena de vino, desayuno de agua.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El de las piedras hace pan.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
De cuero ajeno, correas largas.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.