Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
El que mal anda, mal acaba.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Fruta desabrida, no es apetecida.
No hay caldo que no se enfríe.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Plata en mano, culo en tierra.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Casa vieja todo es goteras.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
La virtud es de poco sueño.
La barca pasa, pero el río queda.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Es mejor callar que con tontos hablar.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Amor con casada, vida arriesgada.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
No somos ríos, para no volver atrás.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
A la cama no te irás sin saber algo más.