A espaldas vueltas, memorias muertas.
Amistad que murió, nunca renació.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
A barba muerta, obligación cubierta.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Más mato la gula que la espada.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Abogacía que no zorrocía.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Día vivido, día perdido.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Agua fina saca la espina.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Unos por otros, la casa sin barrer.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La contradicción es la sal del pensamiento
Cada sendero tiene su atolladero.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Todo salto tiene riesgo.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Palabras y plumas el viento las tumba.
Donde uno piensa, otro sueña.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
La muerte nos iguala a todos.
El que mucho habla, mucho yerra.
A mala suerte, envidia fuerte.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
Señal fija de agua, verla caer.