Dios aprieta pero no ahoga.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La mala vida acaba en mala muerte.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Aquí hay gato encerrado.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Mal camino no conduce a buen sitio.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Sin sal, todo sabe mal.
A buenos ocios, malos negocios.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Esta lloviendo sobremojado
Paga adelantada, paga viciada.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Hacer la del humo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
El fraile, la horca en el aire.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Las botas del diablo no hacen ruido.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Bella por fuera, triste por dentro
Hasta los animales se fastidian.