Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Lo prometido es deuda.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Donde no llega la mano, llega la espada.
El que quiere subir inventa la escalera.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
A camino largo, paso corto.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Más perdido que perro en misa.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Pan con ojos y queso sin ellos.
En casa del albañil, goteras mil.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Cambio de costumes, par es de muerte.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Peor es mascar lauchas
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Nadie se alabe hasta que acabe.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Del mal vino, buena borrachera.
Casa de capellán, la peor del lugar.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Todo laberinto tiene una salida.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Quien desparte lleva la peor parte.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
El último que se pierde es la esperanza.
En claustros de locos, están los más pocos.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.