Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Gente de navaja, poco trabaja.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Del agua mansa no fíes nada.
Bicho malo nunca muere.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Bienes y males, a la cara salen.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Comprar al pobre, vender al rico.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Costurera mala, la hebra de a vara.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Esta más grande la caja que el muerto.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
El que es sabio nunca enceguece.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Donde una cabeza grana, otra es vana.