A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
La muerte y el amor, enamorados son.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Zorra vieja no cae en la trampa.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
El que más hace, es el que menos merece.
Nunca anochece donde se ama.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Quien se va, vivo y muerto está.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Los ojos son el espejo del alma.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El que paga mal, paga dos veces.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La esperanza es la última en morir.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.