Pocas palabra y muchos hechos.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
No saber de la misa la media.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
De un peligro, con otro me libro.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
El que presta no mejora.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Si malo es enero, peor es febrero.
El que tiene capa, escapa.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Es agua derramada.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La ventura es paño que poco dura.