Un momento puede hacernos infelices para siempre
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Loro viejo no da la pata.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Hablar hasta por los codos.
Invierno frío, verano caluroso.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
A Dios, lo mejor.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A buey viejo, no se le saca paso.
El que se va no hace falta.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Quien siempre adula se quema las mangas
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No se manda al corazón
La burla, para quien le gusta.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Pocas palabras son mejor.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Por la boca muere el pez.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Andar con pies de plomo.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
El agua en invierno duerme sola.
Palabras de santo, uñas de gato.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.