Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
De uvas a peras.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Bastante colabora quien no entorpece.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Año de neblinas, año de harinas.
A gran prisa, gran vagar.
Real ahorrado, real ganado.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Fruto vedado el más deseado.
Por la plata baila el mono.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Agua y sol, tiempo de caracol.
El que canea, no calvea.
Gente pobre no necesita criados.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Idos y muertos, olvidados presto.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
A falta de manos, buenos son los pies.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Eso es regar fuera del tiesto.