No saber una jota.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Van al mismo mazo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
La flor de enero, no llega al frutero.
El verano muere siempre ahogado
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Al catarro, con el jarro.
Como canta el abad responde el monaguillo.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Cinco puercos son manada.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
El monte tiene ojo.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Buena es la costumbre en el bien.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Ser amable es ser invencible.
Las apariencias engañan.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Ni raja, ni presta el hacha.
Juez airado, injusto el fallo.
Donde entra beber, sale saber.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La leche cocida, tres veces subida.
El Rey reina, más no gobierna.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Al loco y al fraile, aire.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.