Es más terco que una mula.
Malos reyes, muchas leyes.
Quien no canea, calvea.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
La avaricia rompe el saco.
Pies, ¿para qué os quiero?.
No seas mono, porque te bailan.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Éramos pocos y parió la abuela.
El hombre es un animal de costumbre.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
De los celos, se engendran los cuernos.
Necio es quien con necios anda.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Cada gorrión tiene su corazón.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Matar pulgas a balazos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Asno con hambre, cardos come.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Hacer pinitos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
A cada paso, un gazapo.