Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Le busca las cinco patas al gato.
La zorra, por la cola.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A barba muerta, obligación cubierta.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Tras de corneados ? Apaleados.
Sacar las castañas del fuego.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Hacer de una pulga un elefante.
Que no te den gato, por liebre.
A burro viejo, poco forraje.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Hacerse la boca agua.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Es como llevar leña para el monte.
Barba roja, mucho viento porta.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Julio, siega y pon tres cubos.
En abril, va la vieja a veril.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
La fe mueve montañas.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Por do salta la cabra salta la que mama.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.