Vivos y muertos, todos al "huerto".
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Por el rastro se da con la liebre.
Cazador, mentidor.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Creer a pie juntillas.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
A pan ajeno, navaja propia.
Año de endrinas, año de espinas.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Como el espigar es el allegar.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El que con cojos anda se llama bastón.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Callar y callemos que todos de barro semos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Dando dando, palomita volando.
A la mujer y a la suegra, cuerda.