Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Hablar hasta por los codos.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Lentejas, comida de viejas.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El queso pesado, y el pan liviano.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Hay más días que longanizas.
Aseada aunque sea jorobada.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Las damas al desdén , parecen bien.
Hay más días que sandías.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Moza dominguera no quiere lunes.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Difama, que algo queda.
Las medias ni pa las mujeres.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Gente castellana, gente sana.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Algún día, ahorcan blancos.
La que da beso da d'eso.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Con putas y bretones pocas razones.
Reniego de plática que acaban en daca.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.