Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
A otra cosa mariposa.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Cada cual a lo suyo.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Cada uno con su humo.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Hacer el agosto.
Lleva más cisco que carbón.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Los casados, casa quieren.
De suerte contentos, uno de cientos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Estoy hasta las manos.
En todas partes se cuecen habas.
Con el mismo cuero las correas.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Agarrando aunque sea fallo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Hacer el primo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Unos tanto y otros tan poco.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Una familia unida come del mismo plato.