Hormigas con ala tierra mojada.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Loquillo y los Trogloditas.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Irse a chitos.
El que la sigue la consigue.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Cabeza vana no cría canas.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Barbas mayores quitan menores.
Más enredado que un kilo de estopa.
Hijos casados, duelos doblados.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
De higos a brevas, larga las lleva.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El hambre es la mejor salsa
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Entre menos burros, más choclo.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Al higo por amigo
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Niños y viejos, todos son parejos.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
¿Que harias tú ante un posible ataque de la URSS?
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Pan para hoy, hambre para mañana.