¿De que vas, Santo Tomas?
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Hacer de un camino, dos mandados.
Buenas razones cautivan los corazones.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Amores reñidos, los más queridos.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Estoy hasta las manos.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Chocolate que no tiñe, claro está
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
De los enemigos los menos.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
El buen paño dentro del arca se vende.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Buenas cuentas, conservan amistades.