Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
La verdad sale en boca de los niños.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
De sabios es cambiar de parecer.
Cada uno dice quién es.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien empiece el juego que siga con él
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Errar es humano.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Nada contra la corriente.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
El buen vino resucita al peregrino.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Cada palo que aguante su vela.
Males comunicados, son aliviados.
El amor hace salir alas
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Como turco en la neblina.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Dar palos de ciego.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
No solo de pan vive el hombre.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Hay que ver para creer.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
No se puede repicar y andar en la procesión.