Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Hacer algo de cayetano.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
El que habla es el que peca.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Los enamorados, no ven a los lados.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A muertos y a idos, no hay amigos.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Tras de corneados ? Apaleados.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
La esperanza mantiene.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El que demonios da, diablos recibe.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La obligación es primero que la devoción.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
De tales devociones, tales costurones.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.