Con agua y con sol, Dios es el Criador.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Manos blancas no ofenden.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Estar como las putas en cuaresma.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A los locos se les da la razón.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Cada quien, con su cada cual.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Al loco y al fraile, aire.
Justo peca en arca abierta.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Primero la obligación y luego la devoción.
Ni es carne, ni es pecado.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Sin padrino no hay bautizo.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Dar de comer al diablo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.