Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El vivo a señas y el tonto a palos.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El que trabaja, no come paja
Los de Morón como son, son.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Cuentas claras conservan amistades.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Agarrando aunque sea fallo.
Otra cosa es con guitarra
Cojo con miedo, corre ligero.
No sufras por calenturas ajenas.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cada uno dice quién es.
Con afán ganarás pan.
Después de la guerra, todos son generales.
Quien se casa, casa quiere.
La lima, lima a la lima.
Más verga que el Trica programando.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Tener el juego trancado.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Hablar a calzón "quitao".
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Hermanos hay tanto por hacer!
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Yernos y nueras, en las afueras.
A manos frías, corazón ardiente.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Abriles y condes, los más traidores.
De ninguno seas muy compañero.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
A mi, mis timbres.
pajero como tenedor de oveja.
Hablando se entienden los blancos.