Cuatro ojos ven más que dos.
Más duro que sancocho de pata.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Tarde piaste pajarito.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Ingratos hacen recatados.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Por unos pierden otros.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Cada cual ha de llevar su carga.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
No hay que llevar cocos al puerto.
Palos con gusto no duelen.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Hijos y mujer añaden menester.
No hay como la casa de uno
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Se tragó el mate con bombilla y todo.