Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Loquillo y los Trogloditas.
A quién le dan pan, que llore.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
A los locos se les da la razón.
Cuentas claras, amistades largas.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Abierto el saco, todos meten la mano.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
A cada santo le llega su día.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Pan ajeno, caro cuesta.
Los burros se buscan para rascarse.
Si ofendes serás ofendido
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
La muerte en la patria es agradable.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Volverse humo.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Estar como caimán en boca de caño.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
El hombre casado, ni frito ni asado.
El que la sigue la consigue.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Agua podrida, colada y hervida.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Te conozco, pajarito.