Mucho ojo, que la vista erro.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Con el metro que midas, te medirán.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
De padres bocois hijos cubetas.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
A ojo de buen cubero.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Camino malo, pásalo pronto.
A cazuela chica, cucharadica.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Entra, bebe, paga y vete.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.