De suerte contentos, uno de cientos.
Dios los cría y el diablo los junta.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Inclinar la balanza.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Hasta ajustar, regatear.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Quien no se arriesga no cruza el río
Para vos me peo y para otro me afeito.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
A Dios, nada se le oculta.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Saber dónde aprieta el zapato.
De tal palo tal astilla.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Entre menos burros, más choclo.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Hay que leerle la cartilla.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Peor es mascar lauchas
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
La conciencia vale por cien testigos.
Esto es pan para tu matate.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Santo Tomé, ver y creer.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Conejo que bien corre, no lo asan.
La sardina y el huevo a dedo.
El perfume bueno viene en frasco chico
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Con pan y vino, se anda el camino.
El diablo está en los detalles.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Hacer la del humo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
De todas maneras, aguaderas.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Mucho apretar, listo aflojar.
No busques pan en la cama del can.
Cinco: por el culo te la hinco.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Todo es según el cristal con que se mira.