Arrimar uno el ascua a su sardina.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Fía mucho, más no a muchos.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Hablando se entienden los blancos.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Casa no hará, quien hijos no ha.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Poderoso caballero es don dinero.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El mucho trato hermana al perro y al gato.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.