El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Cada raposa mira por su cola.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
El primer deber del amor es escuchar.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Codicia mala, el saco rompe.
Presto se va el cordero como el carnero.
Iguales, como cabo de agujeta.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
El ojo quiere su parte
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Perro ladrador, poco mordedor.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
A liebre ida, palos al cubil.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Hijo casado, vecino airado.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Lo que se hace de noche sale de día.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Parejo como las calles de León.
El que más chifle, capador.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Hablar hasta por los codos.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El que tiene narices, no manda a oler.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
A cada lechón le llega su noche buena.
Oración de perro no va al cielo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Más mató la cena que sanó Avicena.