Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Hay que tomar el toro por las astas.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Limosnero y con garrote.
Mejor precavido, que arrepentido.
Bailarines en cojos paran.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
El buen vino para el catador fino.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
La cara del santo hace el milagro.
La ocupación constante previene las tentaciones.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Hasta los gatos quieren zapatos.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Quien mocos envía, babas espera.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Comer sin vino, comer canino.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Al ingrato con la punta del zapato.
Dando al diablo el hato y el garabato.
A cabo de rato, Andújar.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Quien tiene dineros, compra panderos.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.