Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Ponerle el cascabel al gato.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Todos los gatos son pardos.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Casa en canto, y viña en pago.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Cuervos vienen, carne huelen.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
De Navidad a San Juan, año cabal.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El hombre propone y Dios dispone.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Querer es poder.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Bodas largas, barajas nuevas.
Que bailen los que están en la fiesta.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Los cementerios están llenos de valientes.
Soltero maduro, maricón seguro.
De desagradecidos está el infierno henchido.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Calienta más el amor que mil fuegos
Madre piadosa cría hija miedosa.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.