Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Estar armado hasta los dientes
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Por San Blas, una hora más.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Con el amor está el temor
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Amores reñidos, los más queridos.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Padre diestro, el mejor maestro.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Zapatero a tus zapatos.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Te paso la pala diego
Quiéreme poco pero continúa
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El que tiene más galío, traga más pinol.