Muchos pocos quieren los que no son locos.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Los reyes tienen los brazos largos.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Casa oscura, candela cuesta.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Fiate de Dios y no corras.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
Echarle mucha crema a sus tacos
Caro compró el que rogó.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
A consejo malo, campana de palo.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Dos capitanes hunden la nave.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Tenís más grupo que banco de sangre.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Odia el pecado y compadece al pecador.
Confía en lo que ves
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
De padre carpintero, hijo zoquete.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Come santos, caga diablos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Principio quieren las cosas.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)