¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
A tal puta, tal rufián.
El de las piedras hace pan.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Casa en canto, y viña en pago.
De chica candela, grande hoguera.
El borriquito delante, para que no se espante.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Peor es mascar lauchas
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Pastelero a tus pasteles.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
De noche todos los gatos son negros.
Quien hace, aplace.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Agua al higo, que ha llovido.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Cada gorrión tiene su corazón.
Julio, siega y pon tres cubos.
Noviembre caliente, mayo helado.
No hay don sin din.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Al pez, una vez.
Cada cual en su corral.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Hablar a tontas y a locas.