En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
A gran prisa, gran vagar.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Tu hablar te hace presente.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Pan casero, de ese quiero.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Estoy como gallo en corral ajeno
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Comer de su propio cocinado.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El cantar, alegra el trabajar.
Gato con cascabel no caza ratón.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Mojarse el potito.
Hacer de un camino, dos mandados.
Lleva más cisco que carbón.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Loquillo y los Trogloditas.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Esa más viejo que Matusalén.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Alabar y callar para medrar.
De tal palo tal astilla.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato