A todo marrano le llega su diciembre.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Casa de muchos, casa de sucios.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Amores reñidos, los más queridos.
Marido, comprad vino; que no lino.
Casa hecha, sepultura abierta.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Miren quién habló, que la casa honró.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Hortelano tonto, patata gorda.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Viejos los cerros y reverdecen
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
La Cruz, la viña reluz.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Putas y frailes andan a pares.
No saber de la misa la media.
Tener el juego trancado.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Son cucarachas del mismo concolo.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
De hijos y de bienes, la casa llenes.
A bestia loca, recuero modorro.