Amistades conserva la pared medianera.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Río cruzado, santo olvidado.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Una buena campana se siente de lejos.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Buena fama, hurto encubre.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cruz y raya, para que me vaya.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
En casa del herrero, martillo de palo.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
A palabras vanas, ruido de campanas.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Campo bien regado, campo preñado.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Indio con puro, ladrón seguro.
Contigo, pan y cebolla.
Entre bueyes no hay cornadas.
En la cancha se ven los gallos.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Siempre habla quien menos puede.
Hazte la fama y échate a la cama.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Escritura es buena memoria.
A chico santo, gran vigilia.
El cobarde vive, el valiente muere.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Casa de Dios, casa de tos.