Pueblo chiquito, campana grande.
En casa del herrero, asador de madero.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Buen lector, mal escribano.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Libro cerrado no saca letrado.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien lee y escribe no pide pan.
A rey muerto, principe coronado.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Tu hablar te hace presente.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Si las paredes hablaran.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Abre la boca que te va la sopa.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El mejor escribano echa un borrón.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El que con cojos anda se llama bastón.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].