Hombre harto, no es comilón.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
De lo que come el grillo, poquillo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
En San Antón, calabazas al sol.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Abriles y condes, los más traidores.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Mala boca, peces coma.
A su tiempo maduran las brevas.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Dar una fría y otra caliente.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
El que come solo, come como un animal.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Quien canta, su mal eta.
Las paredes tienen oidos.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Burro amarrado, leña segura.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.