Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Me dejó como la guayabera.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Más haces callando que gritando.
Buenas razones cautivan los corazones.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Canción de la transición.
Bueno de asar, duro de pelar.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Al perro muerto, échale del huerto.
Esa es carne para los perros.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
O Corte o cortijo.
Chancho limpio nunca engorda.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
El toro y el melón, como salen, son.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Casa de mantener, castillo de defender.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Cabra manca, a otra daña.
Más dañado que agua de florero.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Irse por los cerros de Úbeda.
A fullero viejo, flores nuevas.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.