Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
A la ocasión la pintan calva.
No saber una jota.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Oír campanas y no saber dónde.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Como poroto de la chaucha.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El mono sabe el palo al que trepa.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El celoso no puede ser jocoso.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Te paso la pala diego
Hijo ajeno, candela en el seno.
De dientes pa'fuera.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Quien calla otorga
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Arriba canas y abajo ganas.
En todas partes se cuecen habas.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
A quien has de acallar, has de halagar.
A rey muerto, principe coronado.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.