Qué bien canta María después de la comida.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
El haragán es el hermano del mendigo.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
El que canta, sus males espanta.
Un pie calzado y otro descalzo
Cielo a corderos, agua a calderos.
Yegua cansada, prado halla.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Cántaro roto para tiesto vale.
De tal colmena tal enjambre.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Comer sin vino, comer canino.
Ser el último orejón del tarro.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Sacar las castañas del fuego.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
No calientes horno para que cueza otro.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Cacarear y no poner, bueno no es.