Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Cólera de amantes resurgir del amor
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
No soy pila de agua bendita.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Padre diestro, el mejor maestro.
Precaverse contra un posible percance.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
En la duda, ten la lengua muda.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Con tontos, ni a coger hongos.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Deja que el buey mee que descansa.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
No quieras nunca buenos comienzos.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Tu hablar te hace presente.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
No gastés pólvora en chimancos.