Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
La jodienda no tiene enmienda.
Año de brevas, nunca lo veas.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Harto da quien da lo que tiene.
A barriga llena, corazón contento.
Juegos de manos son de bananos.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Idos y muertos, olvidados presto.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Palos con gusto no duelen.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Mucho preito hace mendigo.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Cargos son cargas.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Buena madera, buen oficial espera.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Fue por lana y salió trasquilado.
Están más concentraos que un jugo de china.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Dar de comer al diablo.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Abriles y condes, los más traidores.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.