A mala suerte, envidia fuerte.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Enero mes torrendero.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Quien empiece el juego que siga con él
De mercader a ladrón, un escalón.
El borracho fino, después del dulce, vino.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El mono vestido de seda mono se queda
Hijos y hogar, son la única verdad.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Unos mueren para que otros hereden.
La familia pequeña, vive mejor.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Hija la primera, del padre entera.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
No necesito niguas para ser tishudo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
El queso pesado, y el pan liviano.
Viejos los cerros y reverdecen
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Come santos, caga diablos.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Manos de sastre no ensucian la tela.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La más cauta es tenida por más casta.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Cada uno halla horma de su zapato.
Ninguno se embriaga del vino de casa.