Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
El gorrón tiene que ser sufrido.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Ande o no ande, caballo grande.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
A los cien años todos calvos.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El hombre después que le roban, pone candado.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Hijo ajeno, candela en el seno.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
El perro hambriento no teme al león.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A diente cogen la liebre.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Cuanto más primos, más adentro.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
El cobarde vive, el valiente muere.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
De higos a brevas, larga las lleva.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.