No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Donde va el perrito, va el gatito.
Para que no se espante el borrico por delante.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
No arrojes margaritas a los puercos.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Buena mula, mala bestia.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
A burra vieja, albarda nueva.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Mujer pecosa, mujer candela.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A caballo grande, grandes espuelas.
El buey solo bien se lame.
Dar palos de ciego.
Al potro y al niño, con cariño.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A caballo nuevo jinete viejo.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Cada uno en su casa es rey.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.