Hijos y hogar, son la única verdad.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
De padres asientos, hijos taburetes.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Codicia mala a Dios no engaña.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Sigue los impulsos de tu corazón
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
La necesidad tiene cara de hereje.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Al cielo nadie va con ojos secos.
Te están dando Atol con el dedo.
Quien da el consejo, da el tostón.
Que lo mate Dios que lo crió.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Desvestir un santo para vestir otro.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Sin padrino no hay bautizo.
De desagradecidos está el infierno henchido.