Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Dios aflige a los que bien quiere.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
A quien no habla, no le oye Dios.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
El que evita la tentación, evita el pecado.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Los frailes en jubón, hombres son.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Dios está en todas partes.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
A Dios, llamaron tú.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Cada altar tiene su cruz.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
La fe no tiene miedo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Dios tarda, pero no olvida.
Los hombres son mejores que su teología
Teta de noviciado.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Al buen callar, llaman Santo.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El sol sale para justos y pecadores.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
La obligación es primero que la devoción.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.